viernes, 23 de enero de 2015

DESMODUS DRACULAE : los murcielagos vampiros gigantes de America



Escena parodiada de un grupo de vampiros gigantes atacando un Macrauchenia(ungulado extinto). Ver fuente 

Dentro del orden de los Quirópteros, el grupo de mamíferos conocidos popularmente como murciélagos, encontramos un gran diversidad de especies, así como de formas distintas de alimentarse: existen murcielágos cuya dieta se basa en la fruta, otros que comen principalmente insectos o pescado e incluso algunos que se han especializado en consumir el néctar de las flores. Sin embargo, los que más llaman la atención, por la peculiar manera que tienen de procurarse alimento- de hecho es un caso único entre los mamíferos -, son los hematófagos (del griego, hematos = sangre + fagos = comer), es decir, aquellos murciélagos que subsisten exclusivamente a base de la sangre de otros animales. Bien podríamos lllamarlos mosquitos de sangre caliente....



El Vampiro común: como alimentarse de sangre sin morir en el intento


Existen sólo tres especies de murciélagos-vampiro ( ¡por fortuna!) y habitan exclusivamente en América Latina, en zonas tropicales que van desde México hasta el centro de Chile y el norte de Argentina. De entre este trío, Desmodus rotundus, también conocido como "vampiro común", es el único que sabemos con certeza que ataca con frecuencia a grandes mamíferos ( caballos, vacas, cerdos, ciervos, monos, etc..) y, ocasionalmente, al hombre.

Se trata de un animal muy especializado de tamaño pequeño - los ejemplares más grandes tienen un cuerpo de 9 cm de largo, una longitud de 35 cm con las alas extendidas y 40 gramos de peso -(1) que ha desarrollado una serie de sorprendentes capacidades para enfrentarse a los peligros que entraña este tipo de alimentación .

Según Attenbach ( 2):


" Aunque sabemos que algunas especies de murciélagos se mueven con soltura en el suelo, ninguno posee la increíble capacidad terrestre ni la habilidad saltarina del Desmodus".


En efecto, este modelo especializado de murciélago es, como todos, ágil para volar; pero también es capaz de correr, de catapultarse en el aire con extraordinarios brincos que pueden llegar a ser de 1 metro de altura, de arrastrarse por estrechas ranuras y, llegado el momento, de saltar oportunamente antes de que una pezuña asesina ponga fin a su azarosa y vampírica existencia.


Pero, ¿cómo consigue su dosis diaria de sangre nuestro acrobático vampiro de bolsillo?. El método que usa es bastante artesanal. Con sus afilados dientes incisivos arranca un diminuto bocado de piel de su víctima, en tanto que su saliva, que dispone de una sustancia anticoagulante y anestésica, permite el flujo constante de líquido mientras el vampiro termina de alimentarse, lo cual hace lamiendo la sangre- no chupando, como mucha gente cree. Afortunadamente para el Desmodus, en muchos casos puede darse un auténtico festín sin que su involuntario anfitrión( vaca,caballo o lo que sea) se de por enterado.

El Desmodus es un animal inteligente ; ataca siempre de noche y no se posa volando sobre la víctima: aterriza a cierta distancia y desplazándose a 4 patas de forma sigilosa, se acerca y trepa por ella con extremo cuidado.

Ser un saltimbanqui ayuda al vampiro común a no ser aplastado por sus presas 


En general, el vampiro común es considerado una plaga para la agricultura en aquellas partes de América Latina donde los bosques tropicales han sido talados para dar paso a las tierras de pasto. En casos como este, los animales domésticos acaban convirtiéndose en su principal fuente de alimento, y debido a que el mordisco del vampiro puede contagiar la rabia, este mamífero volador tiene muy mala fama entre la gente.

Según Anastasia Toufexis (3),


” el miedo que engendra el murciélago vampiro, hace que la gente tenga la costumbre de dinamitar y quemar las cuevas y cavernas. Desgraciadamente, de esta manera, exterminan, no sólo al Desmodus, sino también a otras especies beneficiosas de murciélagos- como los frugívoros- que viven en los mismos lugares.


La existencia de otros Vampiros mayores


Si tenemos todo esto en cuenta, no es extraña la cantidad de expectación creada por un descubrimiento reciente que nos ha revelado que, hasta hace poco tiempo, existía una cuarta especie de vampiro, aún mayor que el común, en los trópicos de América.


En 1988, los huesos de un nuevo murciélago vampiro, bautizado como Desmodus draculae, - en honor, evidentemente, del conde "Dracula", el famoso personaje de la novela de Bram Stoker-,fueron descubiertos en una cueva del Norte de Venezuela( Estado de Monagas)(4).

Los restos parecían muy recientes y se encontraron asociados con huesos de animales que actualmente forman parte de la fauna sudamericana, lo que hizo sospechar a algunos científicos que aún podía seguir vivo(5). Pero lo más interesante de todo es que los dos especimenes de D.draculae encontrados en la cueva de Venezuela - a los que se asignó provisionalmente una antigüedad de unos 10.000 años- son un 25% más grandes que el vampiro común actual. Esto no lo convierte en un animal enorme, ni mucho menos, ya que todos los murciélagos que se alimentan de sangre son de tamaño más bien discreto. No obstante, ha llegado a ser popularmente conocido como el Vampiro gigante para distinguirlo de su pariente más pequeño( Desmodus rotundus).

Dracula :el personaje que ha dado su nombre a los vampiros gigantes de la zoología 


El camazotz ( Dios vampiro) de los mayas


A pesar de sus hábitos nocturnos que generalmente los oculta de los ojos humanos, los murciélagos no pasaron inadvertidos para los antiguos habitantes de América. Curiosamente, en la mitología y el folklore de estas regiones, existen figuras cuya descripción recuerda vagamente a murciélagos vampiro de tamaño inusualmente grande. Según Gordon Melton(6) :


"Los relatos de vampiros en México se remontan a la epoca de los Mayas, cuyo territorio se localizaba en la actual Guatemala, pero que alcanzaba también la Península Yucatan y la parte sur de México. Esta era la tierra de los murciélagos vampiros, que fueron incorporados en la mitologia de los Mayas. Camazotz, con su nariz afilada, grandes dientes y patas era una figura popularmente temida entre los mayas y aparece en numerosas representaciones en el arte de este pueblo."


Pero, ¿Quién era este Camazotz del que habla Gordon Melton?. Parece ser que Zotz o Camazotz- nombre que ha sido traducido por algunos como "el murciélago de la muerte"- era una deidad de relativa importancia en la mitología maya. Se le consideraba como servidor de la muerte y gobernante del crepúsculo y se encuentra retratado, con frecuencia, en estelas, incensarios, vasijas y esculturas desde el Sureste de México hasta Copán, en Honduras(7). Camazotz representaba para los mayas a un terrible dios de las cavernas, sediento de sangre, y, según Gordon Melton, las personas evitaban pasar por los lugares donde se creía que tenía su morada. Este tétrico personaje es uno de los obstáculos a los que se tienen que enfrentar los héroes mitológicos Hunahpú e Ixbalanqué, dos muchachos gemelos cuyas aventuras están recogidas en el Popol Vuh, el libro sagrado de los Mayas. En el Capítulo X del Segundo libro, El Popol Vuh (8) relata como los dos héroes son arrojados por sus enemigos en la llamada Casa de Camazotz .


Pusiéronlos entonces en la Casa de los Murciélagos. No había más que murciélagos dentro de esta casa, la casa de Camazotz( murciélago de la muerte), un gran animal, cuyos instrumentos de matar eran como una punta seca, y al instante perecían los que llegaban a su presencia...”.


Dentro de la caverna, Hunahpú e Ixbalanqué se esconden en el interior de sus cerbatanas para protegerse del monstruo, pero uno de ellos, al tratar de comprobar si ya había amanecido, saca la cabeza al exterior siendo decapitado por el "murciélago de la muerte". Ahora bien, ¿ qué tipo de animal pudo haber inspirado la leyenda del Camazotz ?.


La mayoría de arqueólogos y estudiosos- entre ellos Gordon Melton- cree que este mito se basa en el vampiro común (Desmodus rotundus), un murciélago que ha sido tradicionalmente asociado con las sangrías y los sacrificios(9). Y, efectivamente, muchas de las características descritas para este esperpento cortador de cabezas concuerdan con las del Desmodus. El "instrumento para matar" en forma de "punta seca" podría referirse a los incisivos extraordinariamente agudos y filosos del vampiro común. Otro de las rasgos destacados de Camazotz , que se menciona frecuentemente en el Popol Vuh, es una nariz afilada como " cuchillo de obsidiana" (10), lo que probablemente hace referencia al apéndice en forma de hoja que poseen los miembros de la familia Phyllostomidae, a la cual pertenece el vampiro común (11). Por último, según el Popol Vuh, el héroe Hunahpú pierde su cabeza “a causa de otro Camazotz que vino del cielo”, confirmando que el relato se refiere a una criatura voladora. Lo único que parece no encajar es el apelativo de "gran animal" que se le da en el libro hasta el punto de que algunos autores han preferido apoyar la candidatura de otro tipo de murcielago para explicar la leyenda del "monstruo decapitador" de la mitología maya: el falso vampiro o Vampyrum spectrum(12) ( que con sus alas de casi 1 metro de longitud es el mayor murciélago de América y que, por cierto, no se alimenta de sangre sino de insectos y pequeños vertebrados). Sin embargo, el descubrimiento de D.draculae, que como veremos más abajo sobrevivió hasta fechas muy recientes, viene a ampliar aún más el abanico de posibilidades a la hora de identificar al problemático "murciélago de la muerte" de los mayas. De hecho, la candidatura de D.draculae se ha visto reforzada aún más por el reciente hallazgo de restos fósiles de este vampiro gigante en Yucatán y Belize ( 13)



cerámica en forma de murciélago de Guatemala.El ser representado podría ser Camazotz ser sobrenatural del inframundo maya 



En algunas zonas de Latinoamérica, se ha señalado que la creencia en Camazotz sobrevive incluso hoy en día. Así, por ejemplo, en la región de Zinacantan ( Chiapas, México) se cuentan historias acerca de un ser medio hombre, medio murciélago que, en la lengua Zotzil, es conocido como j’ik’al, y en castellano como el negro cimarrón(14). El negro cimarrón es con frecuencia acusado de raptar a las mujeres y devorarlas en el interior de las cavernas donde se aloja ( 15) . Es significativo que al j’ik’al se le conozca también como "el que corta las gargantas" (16).

Los demonios murciélago

Este tipo de creencias no son exclusivas de México y han sido recogidas por los folkloristas en lugares tan alejados como Brasil. Elisabeth Benson que ha estudiado la simbología del vampiro en las culturas antiguas, aporta más datos sobre el asunto(17):


"Para los indios Arawak del norte de Guyana, la llamada "Montaña del Murciélago" está habitada por "murciélagos asesinos," y existe una figura similar en el folklore de Venezuela. Los demonios-murciélago que se dedican a decapitar a la gente, aparecen en varios mitos de la región Amazónica y más al sur, en el gran Chaco del norte de Argentina. El folklore de los Ge, una tribu del Brasil, habla de unos "indios" que tenían alas y salían sólo de noche. Volaban como los murciélagos y mataban con "hachas de ancla" o "machetes de luna". En otro cuento se dice que la humanidad recibió las hachas ceremoniales de los murciélagos, que las usaban para decapitar. La forma de las hachas es la misma que la que tienen los cuchillos para sacrificios que a menudo vienen representados en el antiguo arte Mochica de los Andes Centrales"


De estos "indios" murcielago de los Ge (Apinaye) habla Carlos Esteban de Oliveira en su libro "Os Apinajés do Alto Tocantins" (18):


"Antiguamente existió en el Alto Tocantins una extraña nación de indios que tenían alas y que sólo salían de noche, volando como los murciélagos. Eran conocidos como Cupendipes y habitaban en una colina, dentro de una caverna. Cuando volaban, se llevaban siempre sus machetes de luna, con las que degollaban a las personas y los animales. Un día, los Apinaye, tras reunir a los guerreros de diez aldeas, se decidieron a atacarles. Llegaron a la colina y taparon las entradas de la caverna con paja seca a la que, a continuación, prendieron fuego. En ese ataque mataron a un viejo Cupendipe y apresaron a un niño que, como no tenía alas, no pudo huir. Para capturarlo, los Apinaye tuvieron que entrar en la caverna. Después de una prolongada búsqueda, y tras batir con largos palos todos los rincones de la cueva, lo encontraron colgado en un saliente del techo, como si fuese un murciélago. Los Apinaye, que deseaban criarlo, se lo llevaron a la aldea. Sin embargo, fracasaron en su intento. El pequeño Cupendipe, que lloraba a todas horas, rehusaba todo tipo de alimentación excepto el maíz y no se acostaba para dormir. Los Apinaye se acordaron entonces de la posición en que lo habían encontrado y pusieron en el suelo dos palos atravesados por una vara. Así consiguieron que el niño, colgado boca abajo, durmiera un poco. Finalmente, unos pocos días después de haber llegado a la aldea, murió.



Jarrón de barro Mochica ( 200-600 A.D) representando un murciélago antropomorfo degollando a un hombre


¿Podría ser esta historia un recuerdo lejano del exterminio de una colonia de vampiros gigantes?.Ciertamente, dicho argumento no satisfará a los antropólogos que defienden, quizá con razón, un origen cultural complejo para este tipo de manifestaciones folklóricas.


El Caoerá


Más interesante aún es una tradición- relacionada quizá con los "vampiros asesinos" que menciona Elizabeth Benson- recogida por Adelia Engracia( 19 ) entre los indios Muras que viven cerca de la frontera entre Brasil y Guyana, en una región que forma parte del recientemente creado Parque Nacional de Tucumaque- la mayor reserva de bosque tropical del mundo, con un tamaño...¡ superior al de Bélgica!. Los Muras están convencidos de la existencia de un enorme murciélago llamado Cãoera que tiene el tamaño de un urubu ( zopilote común o buitre cuyas alas miden casi 1´5 metros y que vive en muchas zonas del Amazonas ). Los indígenas aseguran que el Cãoera puede chupar toda la sangre de una persona mientras esta dormida para, a continuación, devorarla. Adelia Engracia da tres versiones de este mito en las que se afirma que el gran murciélago amazónico habita en hoyos subterráneos y sale al exterior cuando se cocina carne o cuando se queman pelos y pieles de animales. También puede aparecer- advierte Engracia- cuando se lava las espinas de pescado en el río o incluso cuando uno se pone a gritar en el bosque. Aparentemente, el mito del Cãoera se da en la región fronteriza con la Guyana, en el territorio de los Aruak, Karib y también los Tupi. En sus viajes por el río Negro y Xingu, la investigadora jamás ha oído hablar de esta criatura. En cualquier caso, algunos detalles- como el tamaño del Cãoera - o bien se hallan muy distorsionados por la tradición oral o indican que podríamos estar tratando con un animal carnívoro o frugívoro, no sanguívoro( Efectivamente, dichos murciélagos pueden alcanzar tamaños considerables, mientras que, por norma general, los vampiros tienden a ser mucho más pequeños en razón de su dieta


Un Hallazgo en Brasil


Fue precisamente en Brasil, de donde proceden las historias sobre el Cãoera, donde, en 1991, los biólogos E. Trajano y M. de Vivo encontraron un tercer espécimen fósil de Desmodus draculae, concretamente en una cueva del valle de Ribeira- estado de Sao Paulo(20). Una vez más, el esqueleto del animal tenía aspecto de ser muy reciente, aunque, tras ser estudiado con detenimiento, se le ha asignado una antigüedad que ronda los 20.000 años. Sin embargo, en un primer momento, Trajano y de Vivo llegaron a pensar que el vampiro gigante tal vez no se había extinguido. Efectivamente, en su artículo de 1991 los dos biólogos afirman que entre los ganaderos de la zona circulan historias acerca de grandes murciélagos que se alimentan de la sangre de sus vacas y caballos (21). Los casos de murciélagos que atacan al ganado y cuya descripción no concuerda con ninguna de las tres especies conocidas de vampiro tiene precedentes bastante antiguos en Brasil. En 1976, Pine y Ruschi ( 22) mencionaron ya una serie de informes sin confirmar procedentes de Espirito Santo que, según ellos, indicarían que los vampiros no son los únicos miembros de la familia Phyllostomidae que se alimentan de sangre. ¿ Podría tratarse también de testimonios relacionados con Desmodus draculae?. Con tan pocos datos es imposible asegurarlo. Lo que si se puede afirmar es que estos ataques son denunciados de vez en cuando, como pone de manifiesto una noticia aparecida en el periódico "O Estado de Sao Paulo" (23):



"Murciélago" - El último ataque del predador misterioso ocurrió el mes pasado, en la hacienda Santa Gertrudes, del ganadero João Ribas Leite, de 37 años, quien asegura haber visto una especie de "vampiro gigante" chupando la sangre de uno de los animales de su rebaño.


El incidente tuvo lugar una noche del viernes. La hacienda se halla en el km 78 de la autopista Castelo Branco, en Sorocaba.

Leite contó que ya era de noche cuando oyó un ruído similar al de un perro gruñendo que parecía proceder del patio. Salió para comprobarlo y se encontró con una especie de "murciélago descomunal" chupando la sangre de una de sus vacas.

Armado con una escopeta, disparó contra el extraño animal, pero sólo consiguió espantarlo. "Era el chupa-cabras", asegura.

Si el testigo hace alusión al famoso Chupacabras- que no tiene absolutamente nada que ver con todo este asunto- es porque la noticia se produjo en una época en que las supuestas depredaciones de este onírico personaje ( originario de Puerto Rico) alcanzaron, como por arte de magia, a algunas zonas de Sudamérica como Brasil, Argentina, Chile,etc... En realidad, lo que parece que tenemos aquí, es un testimonio de alguien que afirma haber visto un gran murciélago atacando a una vaca.


El Vampiro Centinela


En cualquier caso, la prueba definitiva de que el vampiro gigante sobrevivió hasta tiempos muy recientes la aportaron en agosto de 2000 Ulises Pardiñas y Eduardo Tonni, dos paleontólogos argentinos del CONICET(24) . El hallazgo, que tuvo lugar en un yacimiento de Centinela del Mar ( General Alvarado) fue anunciado por el periódico La Nación(25):


A unos 40 kilómetros al sudoeste de Miramar, en la localidad de Centinela del Mar, se descubrieron por primera vez en la Argentina restos fósiles de un vampiro gigante. El anuncio de este descubrimiento se realizó en el último número de la revista especializada Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology . Los investigadores que estudiaron la pieza son Ulises Pardiñas y Eduardo Tonni, paleontólogos de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata. Aunque la pieza descubierta es tan sólo un canino superior izquierdo, el hallazgo permite inferir interesantes conclusiones científicas. Entre otras, que hace unos 350 años (entre los años 1500 y 1700 de nuestra era), las temperaturas del sur de la provincia de Buenos Aires eran significativamente superiores a las actuales.

El falso vampiro es un murciélago carnívoro y cazador de gran tamaño que antiguamente se creyó relacionado con los murcielagos vampiros. Muchos de los testimonios y leyendas sobre vampirismo pueden estar basadas en este animal 


"Los paleontólogos determinaron que el vampiro de Centinela del Mar corresponde a una forma extinta gigante, probablemente a la denominada Desmodus draculae , y sería uno de los últimos representantes de esa especie, registrada con anterioridad en sedimentos más antiguos en Brasil y Venezuela. Uno de los ejemplares provenientes de Brasil, que fue hallado en una caverna, tiene una antigüedad de 20.000 años. Su singular nombre hace referencia al conde Drácula, el vampiro de Transilvania de la novela del escritor irlandés Bram Stoker."

Aunque el artículo de La Nación habla de "restos fósiles" en realidad se trata de un error. El diente, que fue descubierto por Ulises Pardiñas en el interior de una egagrópila- es decir, los restos de comida regurgitados por una lechuza-, no se hallaba en estado fosilizado. ¡De hecho, no había tenido tiempo de fosilizar!. Y es que las dataciones hechas con espectometría de masas proporcionaron un resultado realmente sorprendente: el canino superior izquierdo procedente de Centinela del Mar perteneció a un animal que fue contemporáneo de los conquistadores españoles y que, probablemente, vivió.....¡ entre el siglo XV y XVII de nuestra era!.(26) Ahora sabemos, gracias a los investigadores del CONICET, que los grandes vampiros habitaron en las pampas de Argentina hasta hace muy pocos años. ¿Es posible que hayan sobrevivido hasta el presente? . Según Eduardo Tonni la respuesta es "no". Los Desmodus draculae de Argentina se extinguieron probablemente en el siglo XIX debido a un cambio climático( la temperatura média anual en aquella época era dos grados mayor que la actual).(27)Como señala Tonni, es probable que en las actuales condiciones climáticas estos animales no pudiesen sobrevivir tan al Sur.
Pero ¿por qué no olvidarnos de las pampas y dirigir nuestra mirada hacia el Norte donde el clima es más cálido y , por lo tanto, más adecuado para el vampiro gigante?.
El siguiente caso apareció en un periódico de México en 1969( 28):

"Jupuy, Argentina, 6 de enero de 1969 (UPI) - Un gigantesco vampiro que pesaría en torno a los 5 o 6 kg, según los testigos, tiene aterrorizada a la población del desfiladero de Humahuca, una región pintoresca de esta provincia del nordeste de Argentina. El jinete Meliton Juárez, uno de los testigos, afirmó haber sido atacado por esta enorme criatura mientas cabalgaba en su mula. Su montura se asustó cuando el vampiro efectuó varias evoluciones por encima del jinete. Juárez asegura que el vampiro tenía un aspecto "horrible" y que le obligó a hacer uso de su látigo en varias ocasiones. Declaró que el extraño murciélago tenía intención de posarse en la mula y chuparle la sangre. Los habitantes del desfiladero suponen que se trata del mismo vampiro que , recientemente, ha hecho varias incursiones en los ranchos de la región, donde aparecieron numerosos pájaros muertos, sin una gota de sangre. Los expertos zoólogos dicen que la aparición de un vampiro de semejante tamaño viene confirmada por un caso ocurrido en México, hace varios años, cuando dos vampiros monstruosos mataron a una mujer y a un hombre mientras dormian".



En realidad, la provincia a la que se refiere el periódico se llama "Jujuy"( no Jupuy") y el " pintoresco" lugar donde se supone que ocurrieron los hechos es conocido como la Quebrada de Humahuaca ( o del Rio Grande), un larguísimo valle montañoso que se extiende a lo largo de 155 kilómetros. Es una pena que no se cite el nombre de los "expertos zoólogos" que aparecen mencionados en el artículo. Lo que si es seguro es que muchos zoólogos, aún sin ser expertos, tendrían claro que toda esta historia tiene pinta de ser una exageración. En primer lugar, el murciélago más grande del mundo- que ni siquiera vive en Sudamérica sino en el Sureste de Asia y que tiene una envergadura de casi 2 metros- pesa tan sólo 1´2 kilogramos( 29). Además, sabemos que el vampiro común habita en la provincia de Jujuy. ¿ Cómo estar seguros entonces de que no es el culpable de las aves muertas y los ataques a los ranchos?. En definitiva, el número de errores que comete el periodista, unido a la evidente exageración de los testigos, hace que este informe, que no proporciona prácticamente ningún detalle significativo- tamaño aproximado del monstruoso murciélago, hora del día en que se produjo el ataque, algún dato que nos permita relacionar la muerte de las aves con el gran murciélago visto por Melitón Juárez, etc..- resulte bastante sospechoso.


El Piuchén





En 1835, Charles Darwin, durante una visita a Coquimbo (Chile), fue el primer naturalista en describir con exactitud la apariencia y la forma de alimentarse del vampiro común, poniendo fin a varios siglos de confusión y coloridas supersticiones( 30). Sin embargo, como no podía ser de otra manera, el murciélago que tan acertadamente describió Darwin tiene también en estas tierras un "alter ego" mitológico: el Piuchén o Piguchén, monstruo nocturno y chupador de sangre que ocupa un lugar destacado en el folklore mapuche del Centro y Sur de Chile. Veamos como define Tomás Guevara a este estrafalario vampiro en su libro "Historia de Chile Prehispánico" (31) :



"Los antiguos mapuches conocían un ser llamado Piwicheñ, una serpiente alada que habitaba en los bosques. Cuando ha llegado a su edad madura le crecen alas con las que vuela a voluntad. Silba estridentemente y se adhiere al tronco de los árboles en las noches y en los días de calores excesivos; se sabe donde ha estado porque deja huellas de sangre. Cuando llega a la vejez, creen en varias reducciones, que se transforma en un pájaro del tamaño de un gallo tan sanguinario como su otra forma. Suele cebarse en los habitantes de una casa quienes van volviéndose extremadamente flacos. Cuando enflaquece el ganado sin causa aparente es el chupador de sangre el que produce el estrago. Gentes y cuadrúpedos quedan a salvo trasladándose a otros lugares o interponiendo un río o un estero entre ellos y el vampiro."


En realidad, el nombre de esta criatura fantástica es tan variado como las descripciones que de ella se hacen: en Chiloe y en la VI región le llaman Piuchén; en la VII y Metropolitana Pihuchén y en los mitos mapuches lo encontramos también bajo los nombres de Pihuychén, Pitutrén, Pihuenche y Peuchén. En algunas partes de Chile, el Piuchén es descrito como una culebra que al cabo de cierto tiempo se transforma en una especie de rana de gran tamaño, toda cubierta de un vello finísimo, con las alas muy cortas y anchas, las patas fuertes y los ojos saltones y espantosos. Es vampiro y prefiere la sangre de los animales a la del hombre.

Otras veces, es una serpiente que cuando llega a vieja se transforma en ave del tamaño de un pavo joven. El monstruo se alimenta de la sangre que chupa a las ovejas y su presencia en cualquier lugar es conocida por el excremento rojo que chorrea de los árboles frondosos en donde se oculta durante el día. No obstante, el Piuchén no hace daño alguno en las majadas de cabras de color blanco. Finalmente, también se asegura que vive en los troncos huecos y podridos de los árboles muertos, en las zonas mas densas de los bosques. Su labor sanguinaria la realiza en la época de brote de los robles.


Para los que han estudiado el tema, está muy claro que esta leyenda mapuche se inspira en el vampiro común o Desmodus rotundus( que, por cierto, en Chile también recibe el nombre de Piuchén ). Algunos detalles como el apetito del Piuchen por la sangre, sus alas cortas- un rasgo típico de los murciélagos vampiro - y el hecho de que deje excrementos rojos( acumulaciones de sangre digerida) en los lugares en los que descansa, así lo confirman. De hecho, hasta la afirmación de que el Piuchen no ataca a las cabras de color blanco podría tener una explicación racional. Alberto Fernández, un zoólogo que ha estudiado los ataques del vampiro común en las instalaciones ganaderas de la Facultad de Agronomía de Maracay afirma lo siguiente( 32):

"Aunque no se llevó un análisis sistemático de los datos, los murciélagos prefieren morder en sitios oscuros de la piel del animal y pocas veces sobre las manchas blancas".

 La información que aporta Fernández podría explicar por qué los campesinos del Sur y Centro de Chile, que son grandes observadores, usan...¡ sábanas blancas para ahuyentar al monstruoso Piuchén!. Renato Cárdenas en su libro " Chiloe: manual del pensamiento mágico y la creencia popular" (33) define a esta criatura de la siguiente manera:

 " PIHUCHÉN: Monstruo o aberración de la naturaleza con atributos que no son propios de los de su especie. En este sentido también se adjetiva así a aquellos animales que, por desarrollar exageradamente ciertos atributos naturales, como su tamaño o su coloración, aparecen diferentes a los de su especie".

 En cierto modo, el vampiro común tendría bien merecido ese nombre, puesto que, al alimentarse exclusivamente de sangre, muestra " atributos que no son propios de los de su especie" ( no hay que olvidar que la mayoría de murciélagos comen fruta o insectos). En la actualidad el vampiro común habita en Chile desde la I a la V región, más al norte de los lugares donde el fantástico Piuchén tiene su reino. No obstante, es muy probable que, en el pasado, Desmodus rotundus se distribuyera también más hacia el sur ya que, como han demostrado Tonni y Pardiñas, hubo una época en que el clima era más cálido en estas latitudes. Cuando- entre el siglo XVII y el XIX- las temperaturas sufrieron un descenso, el vampiro común se fue haciendo cada vez más raro hasta que finalmente desapareció por completo, engendrando el mito del Piuchén. Además, no hay que olvidar que los mapuches fueron desplazándose cada vez más hacia el sur del territorio chileno empujados por el avance implacable de los invasores españoles, llevandose consigo el recuerdo del vampiro que, poco a poco, se fue distorsionando. De momento, esta es la teoría más razonable, a no ser, claro está, que en el futuro se encuentren restos del vampiro gigante en alguna cueva de Chile.....


¿Cómo era el vampiro gigante?


Pero, ¿era Desmodus draculae un gran murciélago?.¿ Qué tamaño tenía en vida?. Fenton (34) da un peso de 60 gramos para los grandes vampiros fósiles de América. Sabemos que la longitud del antebrazo del vampiro común ( D. rotundus) puede llegar a los 6´3 cm ( 35). Considerando que su pariente "el vampiro gigante" era un 25% mayor ( la cuarta parte de 6´3 es 1´57), obtendremos una longitud del antebrazo de casi 8 cm para D.draculae. Ambas cifras- 60g de peso y 8cm de antebrazo-son similares a las que tiene Eumops perotis : el mayor murciélago de los EEUU( 36). Así pues, no es imposible que un gran ejemplar de vampiro gigante tuviese una envergadura de 50 o 60 cm y un tamaño similar al de Eumops peroti . Los investigadores del CONICET calculan una envergadura alar de hasta 75 cm para D. Dracuale. Efectivamente, hemos de tener en cuenta que la forma del cuerpo y las alas de los murciélagos vampiros están diseñadas para remontar el vuelo con una gran carga corporal- algunos vampiros pueden absorber el 60% de su propio peso en una sola comida- de hecho tienen la capacidad de inflar las paredes de su estómago para dar cabida a tan enorme cantidad de alimento( 37) .


Conclusiones


El reciente descubrimiento realizado en Centinela del Mar así como los datos etnográficos y testimoniales procedentes de Brasil ( 19,20,22,23 ), justifican una investigación más exhaustiva en torno a la posible supervivencia actual del vampiro gigante de Sudamérica( D. draculae). En este contexto, hay que destacar el artículo de Andrew D. Gable( 38) que ya expuso una posible correspondencia entre el vampiro gigante y Camazotz hace unos cuantos años.


BIBLIOGRAFIA



(1)Walker´s mammmal of the world 1997 The Johns Hopkins University Press


(2)Altenbach, J. Scott. 1979. Locomotor Morphology of the Vampire Bat, Desmondus rotundus American Society of Mammalogists; University of New Mexico, New Meico ( ver también William A. Schutt, Jr, J. Scott Altenbach, Young Hui Chang, Dennis M. Cullinane, John W. Hermanson, Farouk Muradali e John E. A. Bertram.1997. The dynamics of flight-initiating jumps in the common vampire bat Desmodus rotundus. Journal of Experimental Biology.)


(3)Toufexis, Anastasia. Aug 1995. “Bat’s New Image” Time vol. 146, p 58-59.


(4)Morgan, G.S., O.J. Linares, and C.E. Ray. New species of fossil vampire bats (Mammalia: Chiroptera: Desmodontidae) from Florida and Venezuela. Proceedings of the Biological Society of Washington 101(4): 912-928.


(5)Ray, C. E., O. J. Linares, and G. S. Morgan. Paleontology. In Greenhall and Schmidt (1988), p.1


(6)J. Gordon Melton. The Vampire Book: The Encyclopedia of the Undead.(Detroit:

Visible Ink Press, 1999).

(7) Anónimo. Popol Vuh. Las Antiguas Historias del Quiché. Traducido y anotado por A. Recinos, (1952). Fondo de Cultura Económica, México, D. F.

(8) Anonimo. Op.cit.

[9] Benson, Elizabeth P,1991 Bats in South American Folklore and Ancient Art BATS Vol 9, No1 7-10


[10] Anonimo. Op.cit.


(11)Benson, Elizabeth P. Op.cit


(12)Benson, Elizabeth P. Op.cit


(13) ZAPLEWSKI , NICOLAS J.C , J EAN K REJCA2 , AND T HOMAS E. M ILLER. Late Quaternary Bats From Cebada Cave, Chiquibul Cave System. Caribbean Journal of Science, Vol. 39, No. 1, 23-33, 2003


[14] Blaffer, Sarah C. The Black-Man of Zinacantan. Austin: University of Texas Press, 1972.


(15) Gomez Gomez, Antonio. YA'YEJAL J-IK'al: El negro cimarrón. Mexico: Programa de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Mesoamerica y el Sureste, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, 2000.


[16] Blaffer, Sarah C. Op.cit.


(17). Benson, Elizabeth P. Op.cit


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